8 cosas que nadie te dice de ir a ver ballenas grises a Bahía Magdalena

8 cosas que nadie te dice de ir a ver ballenas grises a Bahía Magdalena
Nancy Edid
Nancy Edid
Editado el 29/06/2022

Este año para celebrar mi cumpleaños 24, quería hacer algo diferente a todos los años. No estaba segura de qué estaba buscando pero sí sabía que quería que fuera algo que me sacara de mi zona de confort. 

Unas semanas antes de mi cumpleaños, casualmente (y en el momento perfecto), se cruzó en mi feed de Instagram un post de Akampa con unas fotos espectaculares de las ballenas grises y los paisajes de Bahía Magdalena– era la aventura perfecta para mi cumple. Le mandé ese post de Instagram a mi mejor amiga (que siempre es cómplice de mis aventuras espontáneas) y en 24 horas, después de pedir permisos, y emocionarnos cada vez más hablando de lo increíble que sería vivir esa experiencia juntas, ya teníamos boletos de avión a La Paz y una reservación de 2 noches y 3 días con Akampa. 

Bahía Magdalena es, como su nombre lo dice, una bahía de apróximadamente 50KM de longitud que se encuentra entre Baja California Sur y las islas Magdalena y Santa Margarita en la puerta del océano Pacífico. En ese pedacito relativamente chiquito de mar se crean, entre enero y marzo, las condiciones perfectas para que las ballenas grises bajen desde las costas de California a buscar aguas más cálidas y aparearse.

Si tu sueño siempre ha sido ver ballenas (era el de mi mejor amiga) y quieres seguir el llamado de la aventura (como yo), definitivamente esta es una experiencia de Akampa que no te puedes perder. Aquí te dejo 8 cosas que tienes que saber de esta experiencia inigualable antes de lanzarte.

1. Esta experiencia es casi un “glamping”

Si no conoces el término  “glamping” es la combinación de la palabra camping + glamour, es decir, un campamento de lujo. 

Cuando digo que Bahia Magdalena es casi un glamping, es porque cuando llegas al campamento ya todo está listo para que tú solo disfrutes y la pases bien. El equipo de Akampa se encargará de todo: desde la logística de transporte y seguridad, la cocina y hasta de ser tu despertador y guía profesional. 

Ya sé que seguro te estás preguntando, “¿Hay baños?” Sé que a muchas personas les preocupa ese tema en un campamento (por lo menos a mi me preocupaba). En esta experiencia específicamente, hay “porta potties”, que son WCs portátiles muy parecidos a los que tienes en tu casa que hacen que la “ida al baño” no sea algo por lo que tienes que preocuparte. 

2. Arena. Mucha, mucha arena.

Una de las cosas para las que no estaba mentalmente lista fue el hecho de estar en ecosistemas de arena durante casi 48 horas. Esto implicó que todo lo que llevaba (zapatos, ropa, sleeping bag y hasta yo) se llenara de arena todo el tiempo. La arena en toda la zona del campamento es blanca, súper finita, y la mayor parte del tiempo está mojada, lo que la hace aún más difícil de quitar de todos lados. Pero no te preocupes, al contrario, llega listx y mentalizadx para vivir una aventura única. Es parte de la experiencia, embrace it.

3. Lleva tenis o botas de escalar y sandalias estilo “Birkenstock”

Empecemos por los tenis/botas. A pesar de que no son indispensables, vas a caminar en las espectaculares dunas de arena que están cerca del campamento para llegar a ver el atardecer en el pacifico y aunque vas a sacar fotos increíbles para tu Instagram, ¡te vas a llenar de arena! Este tipo de zapato está hecho para terrenos como ese y vas a estar más comodx.

En cuanto a las sandalias: te recomiendo llevar sandalias “de meter” y no estilo “pata de gallo” para que puedas ponértelas con (o sin) calcetines durante la caminata (si decides no usar tenis/botas) y para estar en la lancha durante los Ocean Safaris. ¡Vas a estar mucho más comodx! 

4. Fluye, diviértete y mójate 

Ojalá fuera como cuando Shamú daba shows en Sea World y te empaparas porque las ballenas saltan, pero no. 

En la zona de Bahia Magdalena está prohibido nadar con ballenas porque así las cuidamos, sin embargo, el equipo de Akampa (que por cierto son unxs CRACKS), lleva visores (como de snorkel) que te puedes poner para meter la cabeza debajo del agua y ver a las ballenas antes de que salgan a saludarte. 

Te recomiendo sí hacerlo (y ya estando ahí te vas a animar a hacerlo aún más), porque si crees que las ballenas en la superficie del agua son espectaculares, espera a que las veas por debajo. (Te dejo un sneak peak aquí). 

5. Prepárate para el clima y el aire frío.

Algo que siempre nos preocupa cuando vamos a dormir en casa de campaña a la intemperie es el frío de la noche. En Bahia Magdalena, lo que es muy frío, es el aire. A pesar de que durante el día está el sol, cuando vas en la lancha (y en general estando en el campamento) el aire que sopla es muy frío, por eso, te recomiendo llevar un buen rompe vientos o chamarra gruesa para que vayas comodx. En la noche, una sudadera calientita, una buena chamarra y un sleeping bag de 5º o menos, van a ser tus mejores aliados. 

(Ojo: a mi me tocó un día con muchísima neblina y un día con cielo despejado, temperatura máxima de 23º y temperatura mínima de 12º) 

6. No sólo verás ballenas. Déjate sorprender por la magia de este lugar.

Si de por sí ver ballenas es muy espectacular, imagina ver leones marinos, delfines, cangrejos, rayas y hasta coyotes en su hábitat natural. Además, los manglares, playas y dunas de arena que vas a visitar, parecen literalmente sacadas de un sueño. Sin duda te dejarán sin aliento más de una vez.

7. Va a ser el fin de semana del que vas a querer hablar todo el día por lo que resta del año

Vivir la experiencia de tener a una ballena gris a un brazo de distancia (a veces más a veces menos, a nosotros nos tocó que una persona ABRAZÓ a la ballena), no tiene comparación. Son animales espectaculares, súper curiosos, pero muy tranquilos. Si la primera vez que las veas de cerca no te tiemblan las manos y la voz, es por que  estás mintiendo.

8. Vas a querer quedarte allá para siempre.

Darte un fin de semana para desconectarte de tu celular (porque casi no hay señal), salir de tu zona de confort y conectar con la naturaleza, te va a recargar de vida y te va a recordar la belleza del mundo en el que vivimos. A más de dos semanas de haber regresado, pienso todos los días en el sentimiento de paz que me dió Bahia Magdalena y cuento los días para poder regresar. 

Si eres de lxs que le gusta acampar o todavía no te animas a vivir un viaje en la naturaleza, esta es tu mejor opción. Gracias al equipo de Akampa por haber hecho que la experiencia sea única. Todo fue perfecto. Cada peso invertido valió la pena. Bahia Magdalena, nos vemos pronto.